Hay días en que luce el sol y sonreímos por dentro. E incluso por fuera. Y otros en los que la niebla y la lluvia nos entran en el cuerpo. Y nos volvemos grises como los hombres que compraban el tiempo en el pueblo de Momo. Por eso hay que aprender a vivir en la incertidumbre. Y saber, no obstante, que escampará. Algún día.
Hay días en que luce el sol y sonreímos por dentro. E incluso por fuera. Y otros en los que la niebla y la lluvia nos entran en el cuerpo. Y nos volvemos grises como los hombres que compraban el tiempo en el pueblo de Momo. Por eso hay que aprender a vivir en la incertidumbre. Y saber, no obstante, que escampará. Algún día.
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